
Alstom se adjudica una extensión de contrato de €140m durante cinco años para el Plane Train del aeropuerto de Atlanta
Alstom ha conseguido una extensión de contrato de cinco años por valor de €140m para continuar operando y manteniendo el sistema de tránsito automatizado Plane Train en el aeropuerto internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta hasta 2031.
El acuerdo refuerza la posición de Alstom en el creciente mercado de tránsito aeroportuario, a medida que los volúmenes de pasajeros se recuperan tras la pandemia. El récord de 95m de pasajeros transportados por el Plane Train en 2025 demuestra el papel fundamental que desempeñan los transportadores automáticos de personas a la hora de gestionar la capacidad en los grandes centros de aviación. La extensión del contrato valida la fiabilidad operativa de Alstom en un entorno de funcionamiento 24/7, donde cualquier interrupción del sistema repercute directamente en las operaciones del aeropuerto y en la experiencia del pasajero.
El sistema automatizado funciona a través de un túnel subterráneo de 2,8 millas que conecta las terminales y las puertas de embarque del aeropuerto más concurrido del mundo. Alstom presta servicios continuos de operación, mantenimiento y limpieza durante las 24 horas del día, los 365 días del año. La colaboración entre Alstom y Atlanta se remonta a 1980, año en que el sistema entró en servicio por primera vez, lo que convierte a esta en una de las operaciones de tránsito automatizado con mayor antigüedad en América del Norte.
El Plane Train traslada a los pasajeros entre terminales en cuestión de minutos, moviendo 95m de viajeros al año gracias a su funcionamiento completamente automatizado. Los requisitos de capacidad y fiabilidad del sistema son equiparables a los de los metros urbanos, aunque con la complejidad adicional que imponen las exigencias operativas propias de un aeropuerto.
Los transportadores automáticos de personas en aeropuertos representan un segmento especializado, pero en expansión, ya que las autoridades aeroportuarias buscan gestionar flujos de pasajeros cada vez mayores sin ampliar la superficie de sus terminales. Sistemas similares operan en grandes centros aeroportuarios como Denver, San Francisco y Múnich, donde Alstom compite con Bombardier Transportation y Mitsubishi por estos contratos de alto valor y larga duración.

