
Trenitalia adjudica a Hitachi Rail un contrato de €260 millones para ampliar la flota Frecciarossa
Trenitalia ha adjudicado a Hitachi Rail un contrato de €260 millones para ampliar su flota de alta velocidad Frecciarossa hasta 74 trenes en 2031. El operador estatal italiano utilizará el acuerdo para incrementar la capacidad en sus servicios interurbanos premium a lo largo de la red nacional.
El contrato representa la consolidación del dominio de Hitachi Rail en el mercado de alta velocidad italiano, donde la tecnología AGV se enfrenta a una competencia creciente por parte de fabricantes chinos y europeos. La ampliación de la flota de Trenitalia llega en un momento en que la demanda de pasajeros se recupera de los mínimos provocados por la pandemia y la competencia se intensifica con el operador privado Italo. Los trenes adicionales ofrecerán a Trenitalia una mayor flexibilidad en la planificación de horarios y la posibilidad de cubrir nuevas rutas o aumentar las frecuencias en los corredores existentes.
Los nuevos trenes Frecciarossa incorporarán la consolidada plataforma AGV de Hitachi, que actualmente constituye la columna vertebral de los servicios insignia de Trenitalia. El plazo de entrega de 7 años apunta a una incorporación gradual que comenzará en 2024, con las últimas entregas previstas para 2031. Hitachi Rail fabricará los trenes en sus instalaciones italianas, apoyando el empleo local y las cadenas de suministro. El contrato probablemente incluye disposiciones de mantenimiento, aunque los términos específicos del servicio no han sido revelados.
El mercado ferroviario de alta velocidad de Italia se ha vuelto cada vez más competitivo desde que Italo entró en servicio en 2012, lo que ha obligado a Trenitalia a modernizar su flota y mejorar la calidad del servicio. La expansión de la flota Frecciarossa se alinea con las tendencias europeas más amplias hacia la inversión ferroviaria, a medida que los gobiernos buscan reducir las emisiones de la aviación. Renovaciones de flota similares están en marcha en las principales redes europeas, incluidos los pedidos del TGV M de SNCF y la adquisición del ICE L por parte de Deutsche Bahn.

